Consultor a tus proyectos
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1.Introducción
¿Sabes de dónde viene la expresión “zapatero a tus zapatos”? Apeles era uno de los más afamados y admirados pintores de su época y cada vez que terminaba un cuadro tenía por costumbre exponerlo ante los transeúntes para que estos le dieran sus opiniones respecto a la obra recién acabada.
Un zapatero local recriminó a Apeles un fallo en una de las sandalias que portaba el protagonista del cuadro. El pintor escuchó y enmendó su error, mostrando el cuadro de nuevo al día siguiente.
El zapatero, orgulloso del éxito que había obtenido al influir con su crítica en la rectificación del cuadro, decidió volver a opinar sobre el mismo, esta vez dando su punto de vista sobre la pierna del protagonista de la obra. Fue en ese momento cuando Apeles hizo callar al zapatero diciéndole:
«El zapatero no debe juzgar más arriba de las sandalias»
Y no, no me he confundido al hablarte de zapatos, porque la sensación que tiene el pintor con su obra la sufrimos muchos de los que trabajamos como consultores en la industria alimentaria.
Actualmente todo el mundo opina sobre alimentación, dietas y sistemas de producción. Nunca antes había tanta información y desinformación al mismo tiempo; y no es de extrañar que con esta información a granel acabemos padeciendo la conocida “parálisis por análisis”.
Y a mí, que me gusta hacer un poco de todo y aprender cosas nuevas, también me toca aplicarme la frase “consultor a tus proyectos” para no perder el foco.
2.Encontrar apoyo para tu industria alimentaria
El ritmo actual es vertiginoso y todo cambia muy rápido; me atrevo a decir, que demasiado rápido. Los gerentes de pequeñas empresas agroalimentarias tienen que hacer frente a multitud de novedades que afectan a requisitos legales, de impuestos, de seguridad alimentaria, de salud y seguridad en el trabajo, de medioambiente, de marketing y ventas, protección de datos… además de afrontar una situación geopolítica y socioeconómica muy cambiante.
Y para colmo, llega la visita de sanidad y nos pide hacer cambios en instalaciones, dar contestación a las no conformidades que ha detectado en tu APPCC o que actualices algunos procedimientos que llevas tiempo sin revisar; mientras, uno de tus clientes (ese que supone un porcentaje muy alto de tu facturación) te pregunta para cuándo te vas a certificar en IFS Food.
“Puedes lograr lo que quieras cuando dejes de intentar hacerlo todo”
Hasta ahora has ido poniendo parches en materia de calidad y seguridad alimentaria, pero llega ese momento agobiante: ya no dispones de tiempo y/o ganas de poder asumir todos los frentes que tienes abiertos. Es el momento de delegar y buscar un consultor especializado en seguridad alimentaria que te ayude a implantar lo que te pide el inspector de sanidad y la certificación IFS que te pide tu cliente.
¿Y dónde encuentro yo a alguien que me haga este trabajo? ¿Cuánto me va a costar? ¿Lo hará bien? Preguntas a colegas de profesión: otros profesionales de industria alimentaria para ver cómo han solucionado ellos estos problemas y con quién están trabajando.
Así es cómo recibimos muchos de nuestros clientes, que vienen recomendados por otros clientes satisfechos. Sabemos que quieres a alguien de confianza porque le vas a enseñar “la parte de atrás” de tu negocio.
Nunca ha sido tan fácil contar con un consultor agroalimentario y adaptar la relación exactamente a lo que necesites: consultoría online o presencial, consultoría por horas, por proyectos o durante una duración determinada, consultoría individual o combinada con otros profesionales.
Existen otras formas de encontrar profesionales que te ayuden con tu negocio y que los tienes a un click de tu empresa: consultores, expertos en marketing, control de plagas, suministro de productos de limpieza, empresas de mantenimiento, gestión de residuos…
Tú eliges.
3. Cuando quieres hacerlo tú solo
Si eres de esos a los que les gusta aprender y tiene inquietud profesional entiendo que intentes solucionar tú mismo los problemas antes de delegar el trabajo a un consultor. Es una cuestión de recursos, tiempo y competencias. Es probable que puedas adaptar tu APPCC u otros procedimientos específicos (food defense, alérgenos, etiquetado alimentario, producción ecológica…) ayudándote de formaciones, bibliografía y todo el contenido disponible que tienes en internet.
Esta opción es viable hasta que la carga de trabajo no permite realizar varias funciones con garantías de que todas salgan bien. Esto habitualmente lo conocemos como abarcar más de lo que podemos hacer y en algún momento todos hemos pasado por este momento. Al principio asumimos funciones y retos que se antojan asequibles, e incluso motivadoras, pero con el tiempo la carga de trabajo aumenta y sufrimos mucho; o no somos capaces de conseguir sacar todo el trabajo en tiempo y forma.
“Hacer dos oficios es el mejor medio de que ambos salgan mal”
Afrontar el reto de poner en marcha la calidad y seguridad alimentaria de la empresa a veces se convierte en un desafío y todo lo que suponga un reto implica aprendizaje. Yo te recomiendo que lo intentes y que aprendas y que, si luego ves que no quieres o no puedes, cuentes con un consultor experto.
Esto te ayudará a conocer la temática sobre la que necesitas ayuda, y podrás valorar mejor la oferta de servicios que te ofrece el consultor y poder trabajar juntos para conseguir el objetivo.
Los consultores nos sentimos más comprendidos cuando el productor se ha puesto o ha intentado ponerse en nuestro lugar. Lejos de ser un problema, supone una ventaja porque entiende todo lo que pedimos, lo que vamos haciendo y el trabajo que conlleva.
Cuando no se conoce o no se ha intentado es difícil dimensionar el trabajo que tiene que hacer la otra persona. Y aunque el consultor nos pueda marcar la “hoja de ruta” resulta enriquecedor saber qué servicios necesitamos del consultor, aunque sólo sea por aprender del proceso.
4. Los beneficios de contar con un técnico de confianza
¿Todavía no sabes si necesitas un consultor de calidad y seguridad alimentaria? Si te identificas con alguna de estas situaciones, puedes contar con nosotros:
4.1 -Los sectores agroalimentarios cada vez son más específicos.
El sector agroalimentario, dada su importancia por el impacto directo que tiene en los consumidores, cuenta con una amplia legislación que abarca desde requisitos de seguridad alimentaria, fitosanidad, sanidad animal hasta el etiquetado y nutrición de los alimentos. Para muestra de este abanico legislativo te animo a navegar por el siguiente enlace de seguridad alimentaria de una Comisión Europea:
https://ec.europa.eu/info/strategy/food-safety_es
El ritmo de publicación de normativas de aplicación para los sectores agroalimentarios hace que todos tengamos que hacer un esfuerzo continuo por estar al día de todas las novedades. Incluso para los que nos dedicamos específicamente al sector agroalimentario, “sufrimos” esta publicación constante de normativa.
Es un hecho, cada sector va ampliando su normativa específica y esto nos lleva a especializarnos en ciertas materias (aunque es imprescindible entenderse con la legislación alimentaria general). Todos tenemos que saber la normativa que nos aplica en materia de calidad y seguridad alimentaria como el Codex Alimentarius, el Libro Blanco de Seguridad Alimentaria, el Reglamento UE nº 178/2002 (por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria) y el Paquete de Higiene (conjunto de reglamentos europeos que sientan las bases de higiene alimentaria).
En otro post, explicaré esta normativa y otra que te resulta de aplicación independientemente del sector al que pertenezcas.
4.2- Puntos inflexión: implantación de IFS, BRC, ISO 22000.
El objetivo implícito de cualquier industria es seguir creciendo y que ese desarrollo empresarial suponga un incremento de negocio. En el caso de las industrias alimentarias, el crecimiento empresarial ha ido enfocado a introducir productos en lineales de cadenas de distribución y/o a exportación.
En cualquiera de estos casos, las industrias necesitan implementar normas “voluntarias” de certificación (como por ejemplo, IFS Food, BRC Food, ISO 22000) lo que supone un punto de inflexión en los sistemas de producción de la empresa.
Implementar una certificación de seguridad alimentaria como IFS o BRC se convierte en una necesidad estratégica de negocio para poder seguir comercializando nuestros productos y/o para acceder a nuevos mercados.
Esta implantación conlleva una inversión inicial para mejorar instalaciones, así como una inversión en recursos para aumentar las competencias del personal implicado. Y habitualmente, el departamento de calidad no dispone de tiempo (y a veces tampoco de experiencia) para afrontar este reto en el plazo que se requiere para obtener la certificación.
Es el momento, de contar con un consultor de confianza para conseguir pasar con éxito la auditoría inicial. Hacemos una evaluación inicial para ver de qué punto partimos y establecemos un calendario de trabajo adaptando protocolos y registros a tu proceso de elaboración. Durante unos meses trabajamos codo con codo y una vez obtenida la certificación, nos podemos ver de vez en cuando para mantener el sistema (ya sabes: formaciones anuales, revisiones documentales, auditorías internas…).
4.3- El momento de elegir
Si has llegado hasta aquí, seguramente comprendes el trabajo que abarca la calidad y seguridad alimentaria de tu empresa. Dentro de este departamento tienes que implantar y controlar el sistema de análisis de peligros y puntos de control críticos (APPCC), conocer los requisitos de etiquetado alimentario, establecer un sistema de trazabilidad de producción e implantar protocolos específicos de cliente y/o certificaciones como IFS, BRC, ISO 22000, producción ecológica, ISO 9001…
Nuestro trabajo es estar al día de esta normativa y conocer, en base a la experiencia, cuál es la interpretación de los inspectores y auditores. Podemos hablar y comentar tu situación, sin compromiso y de forma totalmente confidencial. Escríbeme a calidad@abintia.com o contacta a través del 613 01 03 67.
Nos vemos pronto,
